Publication: No oímos lo que su cuerpo dice. No vemos lo que su cuerpo muestra. Prácticas estatales en levantamiento de cadáveres femeninos, en contexto de conflicto armado.
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Date
2010-03-25
Authors
Wills Obregon, Maria Emma
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Abstract
El proyecto concibe la violencia sexual en el contexto de conflicto armado como una dinámica propia de la guerra, que tiene variaciones temporales y regionales, y que se exacerba en los periodos de ""conquista territorial"" de los actores armados.
Además, la investigación parte del supuesto que las instituciones estatales encargadas de investigar las víctimas mortales femeninas del conflicto armado alientan -a través de guías, manuales, prácticas, rutinas y acciones de los funcionarios-, una comprensión específica de la violencia que invisibiliza la violencia sexual.
Esta hipótesis surge a causa de los señalamientos de organizaciones de mujeres, quienes después de la Masacre de El Salado en febrero de 2000, dijeron que ni Medicina Legal ni la Fiscalía recogieron evidencias de las violaciones perpetradas sobre las mujeres masacradas, a pesar de haber sido advertidos de su ocurrencia por los testigos de los delitos. Esto nos indica que en los informes médico legales llevados a cabo por las agencias estatales en levantamiento de cadáveres femeninos en masacres no siempre se registra la ocurrencia de violencia sexual.
¿Qué puede determinar que los agentes del estado decidan tomar o no muestras de delitos sexuales en las víctimas de masacres? Muchos factores culturales, institucionales y geográficos pueden entrar en juego: la existencia (o no) de políticas de sensibilización de género; la existencia (o no) de funcionarios competentes para hacer esas tareas en las regiones marginales donde suceden las masacres; la persistencia de discriminaciones en los instrumentos que utiliza el personal de la Fiscalía General de la Nación, de la Policía Judicial y de Medicina Legal para dar cuenta de los hechos de las víctimas, etc.
El proyecto se concentra en los informes de levantamientos de cadáveres y necropsias de las masacres donde hubo víctimas femeninas, y busca reconstruir las prácticas del estado en el tratamiento de estos casos en el nivel nacional y en los casos más significativos a nivel regional. Esto a través de etnografía, trabajo de archivos institucionales e históricos, entrevistas a funcionarios y médicos forenses, seguimiento de documentos publicados al respecto por las instituciones, etc. Los casos de masacres más significativos y desde los que luego se seleccionarán dos para las salidas de campo son: La masacre del Salado en Cármen de Bolívar, Bolívar (febrero de 2000), Tierra Alta, Córdoba (septiembre de 2000), El Naya en Buenos Aires, Valle del Cauca (abril de 2001) y El Aro en Ituango, Antioquia (octubre de 1997).
De esta manera en la investigación convergen dos preocupaciones fundamentales: una, que es la principal, por el tipo de prácticas y procedimientos de las agencias del estado en el tratamiento de las víctimas mortales femeninas en masacres, y otra, por la ""lógica"" de la violación y tortura sexual previas al homicidio de mujeres en las masacres correspondientes a los años 1997 a 2001 llevadas a cabo por grupos paramilitares.
Por último, esta investigación surge en un contexto institucional particular y muy interesante para su desarrollo. La investigadora principal hace parte de la Comisión de la Memoria (que hace parte de la Comisión Nacional de Reparación y la Reconciliación), donde se encarga del enfoque diferenciado de género de la versión histórica que sobre la violencia realiza dicha institución. Por otro lado, dos de las coinvestigadoras hacen parte del Centro de Excelencia ODECOFI, que investiga la evolución de la violencia en su dimensión territorial y su relación con la formación del estado a nivel local. Al tener impacto en grandes regiones afectadas por el conflicto armado, existen alianzas institucionales que facilitarían el acceso de la información y el trabajo de campo en las localidades escogidas.